Factores clave de las finanzas para startups

Son muchas las empresas que en algún momento de su trayectoria han pasado por una mala situación económica, por eso es importante tener en cuenta qué es lo que estamos haciendo mal, o lo que es mejor, ¿que podemos hacer para tener unas finanzas saneadas? La clave esta en controlar una serie de factores que nos permitan dar la vuelta a nuestra situación sin tener que acudir a solicitar un nuevo préstamo bancario, ampliar capital, o dar entrada a inversiones privadas a través de préstamos participativos, Business Angels, Capital Riesgo,…

Existen dos principios básicos para tener una buena gestión financiera; que la rentabilidad generada por las inversiones (ROI) sea superior al coste de financiación de las mismas, y que el negocio genere la liquidez suficiente para mantener la actividad operativa de la empresa.

Centrándonos en los principales factores claves conseguiremos alargar la vida de nuestro negocio. Por lo que, entre otras medidas, dependiendo de la situación en la que se encuentre nuestra empresa, aquellos factores sobre los que podemos incidir son:

  1. Intenta financiarte con tus proveedores, para ello deberás establecer unos plazos de cobro cortos y de pago largos.
    Uno de los principales problemas con los que se encuentran las empresas es hacer frente a las tensiones de tesorería. La gran mayoría de créditos que ofrecen las entidades financieras, y a los cuales podemos acceder, están diseñados para financiar activos fijos, y no estructura, funcionamiento o liquidez, que aunque existe alguno, las condiciones no resultan muy beneficiosas, teniendo que hacer frente a elevados gastos financieros.
    Pero existen otros métodos por los que las empresas pueden financiarse de una forma más barata, y es a través de la financiación con sus proveedores, consiguiendo financiación espontánea sin coste, eso no significa otra cosa más que establecer un plazo de pago mayor al plazo de cobro que tenemos concedido a nuestros clientes. Establecer una buena política de cobros (ofreciendo ventajas al cliente) y de pagos, nos puede ayudar en ciertos momentos a no tener tensiones de liquidez, pero no basta sólo con esto, ya que muchas veces los clientes pueden retrasarse en el pago, o priorizar a quién pagar primero, por lo que también debemos controlar el instrumento de cobro y de pago.
  2. Mantén el control sobre los instrumentos de cobro y de pago, de forma que seamos nosotros los que tengamos la iniciativa del mismo. Básicamente, la solución sería que el instrumento utilizado para tus clientes fuese la domiciliación bancaria (así nos aseguraremos que no se produzcan retrasos en el cobro), y para tus proveedores la transferencia bancaria (así tendremos el control sobre los pagos).
  3. Controla el stock y mantén un buen nivel de rotación de existencias. Esta es una de las variables críticas en el control de la tesorería, ya que si aumenta mucho el nivel de existencias nos disminuirá la liquidez, también es una variable que afecta directamente a nuestra cuenta de explotación. Adecua tú nivel de stocks a las necesidades de tú negocio. Para ello elabora un plan de ventas, planifica el inventario necesario para atender la demanda y marca un stock de seguridad para evitar roturas de stock.
  4. Elabora anualmente un presupuesto y controla las desviaciones que se vayan produciendo de forma mensual, de este modo anticiparemos los resultados de la empresa antes de que se produzcan, podremos tomar decisiones, analizar las desviaciones, y averiguar por qué se han producido.
  5. Renegocia las condiciones de los préstamos con las entidades bancarias, solicitando una reestructuración de las deudas a corto plazo a más largo plazo, de esta forma evitarás incumplir los compromisos de pago a c/p, reducir el coste financiero, mejorar la liquidez y mejorar la cuenta de resultados.
  6. Mantén una adecuada autonomía financiera. De forma que la empresa no se financie con una única fuente, sino que utilice diversas fuentes de financiación, para ello se deberá desarrollar una adecuada estrategia financiera.
  7. Controla y gestiona la reducción de impagados, determinando el volumen máximo de financiación que podemos otorgar a nuestra cartera de clientes en función del riesgo individual de cada uno de ellos, minimizaremos este riesgo. Ofrecer descuentos por pronto pago puede ser una alternativa para aquellos clientes dudosos o que excedan el volumen máximo establecido.
  8. Es importante conocer la estructura de costes de la empresa, y que ésta sea la adecuada para que la empresa no tenga un nivel de apalancamiento operativo muy elevado. Averigua cuál es el componente con mayor peso en la estructura de costes, e intenta reducirlo sin destruir valor. Trata de variabilizar todos aquellos costes que puedas y evita unos elevados costes fijos.
  9. Anticípate con una buena planificación fiscal y reduce la carga impositiva. No nos tenemos que olvidar tampoco que es necesario anticiparse para poder realizar una correcta planificación fiscal. Para ello es importante conocer la normativa en materia tributaria a la que está sometida nuestra empresa, y así aprovechar las exenciones, deducciones, beneficios fiscales,… que podemos aplicar.

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